El halftime del Super Bowl fue fiesta, espectáculo, celebración y boda.
Bad Bunny armó un show cargado de invitados, referencias ocultas y momentos diseñados para sorprender. Sin embargo, en medio de la música y la euforia, ocurrió algo que nadie esperaba: una boda real sobre el escenario, confirmada posteriormente por su equipo. Mientras Lady Gaga interpretaba uno de los momentos musicales más memorables del show, una pareja contrajo matrimonio frente a un estadio lleno. No fue una simulación ni una metáfora visual: fue una unión legal, presenciada por miles de personas y millones más a través de la transmisión. La historia detrás lo hace aún más especial: la pareja había invitado a Bad Bunny a su boda meses atrás, y él decidió casarlos durante su performance.








